Los paneles estampados de tejidos suaves son una elección original y muy creativa para decorar las paredes de tu habitación preferida. Mediante la manipulación de tamaños (puedes adaptar y dotar a las telas de la dimensión que prefieras siempre teniendo en cuenta la longitud de la pared) y el color (dependiendo de si vas a comprar un tejido estampado o de colores neutros) podrás crear obras únicas.

Tras cortar tu tela hazte con unos botes de pinturas acrílicas y sobre un plato de plástico (o varios) vierte los colores que vayas a utilizar. Posteriormente, unta con la pintura una plantilla o cualquier elemento que te sirva para estampar en el tejido la forma que hayas pensado dejar impresa en el soporte. Aprieta la plantilla contra el mismo y presiona durante unos segundos. Levanta y deja secar el dibujo. Tras este paso, aplica un barniz protector y enmárcalo o déjalo suelto si es una tela larga en forma de tapiz.