Sí eres de las mujeres que teme ponerse de parto antes de llegar al hospital, tranquila, esto es rarísimo en madres primerizas y raro en las multíparas. En caso que sucediera, el día de hoy te explicaremos qué hacer si te ocurre y sobre todo para que mantengas la calma y lo tengas todo bajo control.
Debes tener presente que si el parto es inminente y ves que no llegas al hospital, lo primero que debes hacer es respirar hondo seguidamente debes mantener la calma y recuerda las siguientes indicaciones:
– Mantén a la mano un teléfono, procura llevar el dispositivo cargado y con suficiente saldo y para conseguir ayuda médica debes marcar inmediatamente al 112 el teléfono de emergencias.
– No intentes detener el parto cruzando las piernas o reteniendo los pujos, el hecho de cruzar las piernas incluso se pone en peligro la vida del bebé, con esto él o ella se puede quedar aprisionado en la vagina y asfixiarse.
– Debes crear un entorno lo más higiénico posible: quien atienda tu parto debe lavarse las manos con agua y jabón, y si cuenta con guantes desechables es mejor colocárselos, además, tú lo que debes hacer en ese momento es lavarte la zona genital con agua y jabón y colocarte en una zona limpia.
– Mediante la expulsión no se debe tirar el bebé ni el cordón umbilical, hay que dejar que el pequeño salga de forma natural.
– Una vez nazca tu bebé hay que cubrirlo para evitar una hipotermia, para ello se puede utilizar una toalla o una manta. Sí no tienes nada a la mano también puedes emplear papal de periódico que es un estupendo aislante térmico.
Después, debes trasladarte a un hospital junto a tu bebé lo más pronto posible para que la expulsión de la placenta se haga en el centro sanitario y para que los doctores se aseguren de que ambos estén bien.
